En una generaciĂłn con pocos prospectos de quarterback franquicia, son los receptores los que hacen que la clase sea atractiva en cuestiĂłn de talento.

Mendoza es el ejemplo perfecto de la evoluciĂłn del quarterback de bolsa; antes eran tipos estĂĄticos que vencĂan con su anticipaciĂłn, inteligencia y precisiĂłn; ahora necesitan un poco de capacidad atlĂ©tica para poder maniobrar dentro y fuera de la bolsa, comprar tiempo, alargar jugadas y de vez en cuando tomar las oportunidades que se les presentan vĂa terrestre. Lo mejor del ganador del Trofeo Heisman, sin embargo, es la velocidad con la que juego, y por velocidad hablamos de velocidad de procesamiento, velocidad de manos, velocidad de lectura y velocidad para soltar el balĂłn. Tiene una buena mecĂĄnica de lanzamiento; se cuadra bien, se perfila bien, mantiene los pies activos para reaccionar y lanza con anticipaciĂłn y algo de fineza; me recuerda a una versiĂłn moderna de Sam Bradford, ex primera ronda del Draft que ganĂł crĂ©ditos en la NFL gracias a la precisiĂłn de sus lanzamientos, aunque Mendoza juega de una forma mucho mĂĄs fĂsica; absorbe golpes, no tiene miedo de ir al contacto e incluso tomar yardas terrestres. Una cosa a mejorar; no es lo mismo no tener miedo a extender jugadas y otra es sacar el mĂĄximo provecho de ello, Mendoza en segundas jugadas no tiene una capacidad de improvisaciĂłn que respalde las retenciones largas de balĂłn.
Estilo de juego de Saquon Barkley en el fĂsico de Alvin Kamara. QuedĂł escrito. Es extremadamente aventurado poner a un jugador a la altura de dos de los mejores corredores de la Ășltima dĂ©cada en la liga, sin embargo no es un despropĂłsito. Love es un jugador de home runs; pareciera que el tipo no sabe hacer jugadas pequeñas, siempre son producciones importantes. Es sumamente fĂsico y disciplinado para correr por dentro de los tackles, y en vez de ser una âdebilidadâ que no sea tan robusto, saca provecho de ello para escurrirse entre los linieros ofensivos internos, lo cuĂĄl en ocasiones puede jugarle en contra pues en vez de esperar a que los bloqueos se desarrollen, confĂa demasiado en su habilidad, pero con tal talento es difĂcil criticar sus acciones. En el juego aĂ©reo una amenaza total, tremendamente dinĂĄmico, la diferencia de velocidad con los linebackers es tal que constantemente tienen que ser los defensivos secundarios los que hacen contacto con Ă©l.

El siguiente gran receptor de Ohio State, a mis ojos el mĂĄs completo del Draft. QuizĂĄ no tenga ese factor diferencial que lo coloca en el tier de receptores elite como JaâMarr Chase o Justin Jefferson, pero no deberĂa tener ningĂșn problema para ubicarse en el mismo nivel de los otros talentosos receptores de los Buckeyes como Chris Olave, Emeka Egbuka o Terry McLaurin. De hecho, es a este Ășltimo al que mĂĄs relaciono su estilo de juego. SĂșper fluido a la hora de correr sus rutas (sello de Ohio State); generador instantĂĄneo de separaciĂłn en rutas cortas, devastador en rutas profundas. Lo que mĂĄs me llama la atenciĂłn de su estilo es la diferencia que se consigue en el primer paso desde la lĂnea de scrimmage; no necesita que las rutas lleguen ni a la mitad para que ya tenga uno o dos pasos delante de sus rivales. Receptor uno a todas luces que ademĂĄs produjo a gran nivel en su primera temporada como wr titular en 2025.
Explosivo, fĂsico y siempre en segunda velocidad. Cada año hay un receptor que es un autĂ©ntico devorador de yardas tras recepciĂłn y el de este año es Tyson. Es casi imposible ver sus partidos y no pensar en la versiĂłn novato de Deebo Samuel que en la temporada 2019 impulsĂł a los 49ers al Super Bowl LIV. Hicieron un gran trabajo con Ă©l poniĂ©ndolo siempre en condiciones de recibir el balĂłn con algo de espacio a su alrededor y por consecuencia ahĂ es donde explotaba su habilidad para acelerar con el ovoide en las manos. En rutas medias o profundas es sumamente competitivo con su altura de 6â2. Las lesiones se hicieron presentes en su carrera en College desde su primer año en 2022 y todavĂa la temporada anterior lo llevaron a perderse cuatro partidos mĂĄs.
No es cosa menor y viendo los casos recientes de Deebo Samuel o Brandon Aiyuk, el equipo que esté dispuesto a seleccionarlo debe estar preparado para desarrollar un plan que le permita estar disponible el mayor tiempo posible.
El tackle mĂĄs completo overall de la generaciĂłn. Tres años como titular en los que estuvo 1 vs 1 en 354 jugadas y solamente permitiĂł dos capturas de quarterback. Un liniero con mayor longitud que Penei Sewell que es sumamente fĂsico en el juego terrestre y lo suficientemente ĂĄgil para cambiar de ĂĄngulo y rivales en protecciĂłn de pase. Siempre su potencia serĂĄ la virtud por la que mĂĄs se destaca gracias a su robusto fĂsico; no siempre es quien gana para realizar el primer contacto, pero cuando es Ă©l quien lo gana, normalmente no hay oportunidad de respuesta para sus rivales. Preocupa un poco una lesiĂłn en la espalda, con la que varios equipos de la liga han mencionado que no les afecta, pero a la larga podrĂa significar perderse algunos partidos si no se trata de forma correcta.
Vernon Davis debe ser uno de los tight ends mĂĄs infravalorados de los Ășltimos 30 años en la liga, sin embargo cualquiera que lo tenga presente pensarĂĄ en tres cosas: estilo fĂsico, potente y veloz; esa es la proyecciĂłn que se puede prever para Sadiq. Un tight end que, al igual que Vernon, no âcumpleâ con los estĂĄndares ideales para la posiciĂłn en la liga (6â3 vs 6â6 ideal) pero lo suple con velocidad, potencia y fĂsico musculoso que le permite desplazar rivales cuando intentan tacklearlo. En Oregon se luciĂł con pases pantalla y aquellos otros que le daban mucho espacio alrededor para operar; sin embargo debe mejorar en los pases de rutas cortas y medias en los que tiene hombres encima; como apunta Daniel Jeremiah, âhay varias ocasiones en que pases de rutina terminaron en el suelo y se espera una mejora en esa ĂĄreaâ. No es el prospecto de tight end por excelencia, pero su estilo agresivo, potente y dominante invitan a imaginarlo en un sistema de pases post recepciĂłn que puedan elevarlo a su mĂĄximo nivel.
Lo bueno de los analytics en esta Ă©poca es que en cĂłdigo Draft, revela muy claramente las ĂĄreas en las que los prospectos deben mejorar. En el caso de Makai Lemon es muy evidente que las rutas profundas rectas o al poste son en las que menos Ă©xito tiene. Pero viĂ©ndolo del otro lado de la moneda, es DOMINANTE en rutas cortas, medias y sobre todo en la parte central del campo. No es dominante fĂsicamente como Puka Nacua, pero es muy evidente que su mayor producciĂłn viene desde el slot. Gana con separaciĂłn a la hora del corte y por sus reflejos y reacciones en segundas jugadas, su fĂsico no es un portento, pero su estilo es de completa tenacidad, nunca se rinde ni da una yarda por pĂ©rdida, muy dependiente de la cantidad de targets mĂĄs que de producciĂłn propia, un receptor muy al estilo de Tyler Lockett que empezando como segundo receptor puede terminar teniendo producciones de WR1 en ciertas semanas.




