Hay una estadística sobre los Atlanta Falcons que no tiene ningún tipo de sentido. Teniendo en cuenta el EPA/jugada dentro de las primeras cuatro semanas de las últimas cinco temporadas, Atlanta tiene el mejor ataque de todos esos años cuando juega Michael Penix Jr. Y el peor cuando no juega. Los números son claros:
- Los Atlanta Falcons de 2026 cuando juega Michael Penix Jr (0.354 EPA/jugada)
- Los Washington Commanders de 2024 (0.287 EPA/jugada)
- Los Miami Dolphins de 2023 (0.285 EPA/jugada)
Y si seguimos bajando y bajando…
159. Los Cincinnati Bengals de 2025 (-0.275 EPA/jugada)
160. (El peor): Los Atlanta Falcons de 2026 sin Michael Penix Jr (-0.403 EPA/jugada)

Es verdad que estamos comparando dos partidos con Penix y dos sin él en solo 4 jornadas y un conjunto de cinco años, pero el contraste es tan grande que merece preguntarse qué está pasando en Atlanta. Y más teniendo en cuenta la historia de Penix en la NFL
Los Falcons lo eligieron con el número ocho del Draft de 2024 después de comprometer 180 millones de dólares en cuatro años con Kirk Cousins y aunque la idea era que aprendiese detrás del veterano en diciembre ya era titular.
En 2025 fue titular en nueve partidos con 9 touchdowns y 3 intercepciones, pero también una lesión del ligamento cruzado anterior izquierdo que no le permitió acabar el año. Su corta carrera parecía que estaba sentenciada, más aún cuando este año no pudo comenzar la temporada como titular por otra lesión.
Y ahora vuelve y los Atlanta Falcons arrollan tanto a los Green Bay Packers como a los New Orleans Saints con un ataque que nos hizo replantearnos que estuviésemos soñando. Pero, ¿cuánto tiene que ver Penix en la resurrección de los Falcons?

En esta gráfica que conjunta el EPA/jugada (la mejor medida para valorar eficiencia) y el Offensive Grade de Pro Football Focus Penix aparece en lo más alto en EPA/jugada, situándose también como uno de los 10 mejores QBs para PFF. No es solo que el ataque de Atlanta sea mucho más eficiente con él (por que, por ejemplo su capacidad de correr pueda abrirle huecos a Bijan Robinson) si no que además está siendo un muy buen quarterback en los momentos en los que ha lanzado el balón
Y aquí es donde viene bien fijarse en la siguiente gráfica:

Durante las semanas tres y cuatro, Atlanta aparece como el tercer mejor ataque de la NFL en EPA/dropback y como el mejor ataque de largo de toda la Liga en EPA/carrera. Y eso nos confirma un poco lo que pensábamos: el juego de carrera se abre también cuando el juego de pase funciona.
Bijan Robinson explicó después del partido contra los Saints que la capacidad de Penix para distribuir el balón por todo el campo dificulta que las defensas acumulen jugadores cerca de la línea y esa amenaza, por supuesto, abre huecos para un Bijan Robinson que está en el mejor momento de su carrera.
¿Y qué hacemos entonces con Michael Penix Jr.? Yo empezaría por darle continuidad y exigirle que sostenga estas señales cuando lleguen partidos menos cómodos y cuando tenga que verse obligado a pasar con más volumen.
Dos victorias no resuelven su futuro, pero sí justifican mirar con otros ojos su presente. Y comenzar a creer en Michael Penix Jr.





