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¿Y ahora qué sigue?

Y ahora qué?

Los días posteriores a un Superbowl siempre se sienten raros. La temporada, en efecto, ha terminado. No obstante, teniendo en cuenta que venimos del siempre vertiginoso mes de enero con playoffs todos los fines de semana + las dos semanas de anticipación por el Superbowl + el partido en sí
 la sensación es que ALGO más debe estar a punto de suceder.

La triste realidad, queridos amigos, es que toca hibernar durante unos meses. Tendremos el Draft, la agencia libre y diversos instantes en los que saldremos de la cueva para olfatear y saborear el momento, pero el aroma y el gusto no nos serån suficiente y volveremos al sueño. Recién a fines de julio / principios de agosto sentiremos ese cosquilleo, sabiendo que una nueva temporada estå a la vuelta de la esquina.

Philadelphia Eagles quarterback Jalen Hurts (1) celebrates in the locker room after defeating the Kansas City Chiefs during the Super Bowl 59 football game, Sunday, Feb. 9, 2025, in New Orleans. (Cooper Neill via AP)

¿Con qué NFL nos encontraremos de cara a 2025/26?

Una buena parte de esa respuesta puede hallarse en el desarrollo y resultado del partido que presenciamos en el Ășltimo domingo de la temporada.

Para empezar, la próxima vez que veamos un encuentro "por los puntos" (como decimos en Argentina) estaremos en el estadio Lincoln Financial Field, para ver la presentación de Philadelphia Eagles (vs
 ¿?).

SerĂĄ un jueves por la noche muy especial, con la coronaciĂłn de un grupo de jugadores de calidad asombrosa, un coordinador defensivo legendario como Vic Fangio, un entrenador en jefe que naciĂł para dirigir en Philly como Nick Sirianni (amado y odiado en partes iguales) y un general manager que se para cabeza y hombros por encima de todos.

Howie Roseman es el principal responsable del pasado presente y futuro de esta franquicia. En un lapso de ocho años, Roseman fue el creador de dos planteles campeones de Superbowl que derrotaron a los Patriots de Brady/Belichick y a los Chiefs de Mahomes/Reid. Roseman consiguió estos dos títulos con dos quaterbacks y dos entrenadores (las dos posiciones mås influyentes de este deporte) diferentes. En 2017, fueron Doug Pederson, Nick Foles y el Philly Special. En 2025, fue el turno de Sirianni y de Jalen Hurts.

A propĂłsito de Hurts, la prĂłxima vez que veamos al MVP de Superbowl LIX espero que se le otorgue el respeto que merece como uno de los mejores competidores que tiene la NFL. Hurts nunca tendrĂĄ el talento de un Joe Burrow, un Josh Allen o un Patrick Mahomes, pero si algo quedĂł claro el domingo es que no le teme a los momentos grandes. En su segundo Superbowl disputado volviĂł a jugar de manera brillante y esta vez, al igual que su franquicia, consiguiĂł su revancha.

Saquon Barkley llegarå a la temporada entrante luego del mejor año entre fase regular + playoffs para un running back en la historia. Saquon le devolvió vida a una posición que, hasta hace poco, era pasada completamente por alto.

AJ Brown y Devonta Smith querrån seguir estableciéndose como una dupla de receptores histórica. Jordan Mailata cantarå, Lane Johnson completarå su transformación y se convertirå en un verdadero robot. Cam Jurgens continuarå con el legado de Jason Kelce. Del otro lado de la línea, Jalen Carter buscarå ser el nuevo Aaron Donald. Cooper DeJean intentarå dar el salto y competir con los mejores esquineros de toda la liga. Y así podríamos seguir.

La verdad es que los Eagles estån bien posicionados como para sostenerse en la elite de la NFL por los próximos años. Podremos decir lo mismo sobre el equipo que fue aplastado por Philadelphia en Superbowl LIX?

Philadelphia Eagles defensive tackle Milton Williams (93) strips the ball from Kansas City Chiefs quarterback Patrick Mahomes (15) during the second half of the NFL Super Bowl 59 football game, Sunday, Feb. 9, 2025, in New Orleans. (AP Photo/Charlie Riedel)

CĂłmo continĂșa la saga de Kansas City Chiefs es una de las preguntas mĂĄs interesantes que intentaremos responder durante estos meses de abstinencia. El deporte, tan impredecible y tan magnĂ­fico a la vez, tiene estas cosas. Cuando parecĂ­a que los Chiefs estaban a punto de escribir la pĂĄgina mĂĄs gloriosa en la historia de la liga y convertirse en el primer tricampeĂłn de la Superbowl Era
 se comieron una paliza de novela.

Fue tal el shock que todavĂ­a cuesta digerirlo. Desde la irrupciĂłn de Mahomes, hemos visto a este equipo superar una cantidad y variedad gigante de obstĂĄculos y adversidades. Tal es el caso que, al menos desde mi perspectiva, es como si al dĂ­a de hoy todavĂ­a creyera que hay tiempo para que los Chiefs anoten un gol de campo, consigan una turnover y remonten el partido.

De lo que seguro no hablaremos la prĂłxima vez que veamos a Patrick Mahomes es de cabras. El nombre de Tom Brady ha quedado –al menos durante un par de años- en soledad a la hora de buscar y reconocer al GOAT de la NFL.

Por el momento, Mahomes deberå recuperarse de lo que sin lugar a dudas ha sido su Waterloo. A diferencia de Napoleón, Mahomes no salió de Waterloo como prisionero de guerra ni deberå vivir el resto de sus días en la isla de Santa Elena. En cambio, la tarea para el QB de los Chiefs es masticar la bronca y acompañar a su equipo en la reconstrucción de una línea ofensiva que necesita un cambio de look.

Para cualquier otro quarterback, una segunda derrota por paliza en el escenario mås grande (la primera fue, añadiendo el contexto adecuado, uno de los mejores partidos de su carrera) significaría un golpe devastador. Mahomes es el primero en saber que su actuación en Superbowl LIX es injustificable, pero cuidado en dudar de él.

La próxima vez que veamos a Patrick Mahomes, habrå cumplido 30 años (al igual que yo, la próxima vez que escriba una columna en este sitio). No hay manera de saber a ciencia cierta cuånto le queda de carrera, pero me siento muy confiado al escribir que de mínima lo tendremos una década mås en nuestras vidas.

La temporada 2024/25 de la NFL ha llegado a su fin. Dentro de unos meses, otro libro comenzarĂĄ a escribirse. Por la inesperada forma en la que se cerrĂł este tomo, la incĂłgnita por lo que vendrĂĄ servirĂĄ para mantener la llama mĂĄs viva que nunca.

Gracias a todos los que han leído esta columna durante el año. Ya son tres como parte del staff de Mundo NFL y dos escribiendo columnas de opinión. Veremos en qué formato nos reencontramos. Vale también la pregunta, entonces: y ahora qué?

Sea lo que sea, serĂĄ siempre con la NFL bien pegada al pecho. Algunas cosas no cambian. Abrazo grande, que pasen bien (y rĂĄpido) estos meses y nos vemos en agosto. I canÂŽt wait.