Los training camps rara vez entregan respuestas definitivas. Más bien, marcan el inicio de una etapa donde comienzan a definirse decisiones importantes para cada franquicia. Desde titulares en posiciones clave hasta jugadores llamados a asumir nuevos roles, varias incógnitas empezarán a resolverse antes del inicio de la pretemporada.

Kansas City Chiefs: ¿Podrá la defensiva complementar el arsenal ofensivo?
Los traspasos de Trent McDuffie y Jaylen Watson dejaron a los Chiefs con bajas sensibles en la defensiva. Por lo mismo, necesitan consolidar su rotación de esquineros antes de llegar a septiembre. La necesidad cobra más importancia, considerando el eventual retorno de Patrick Mahomes y la adición de Kenneth Walker III.
¿Cómo pueden cubrir esos vacíos? Nohl Williams, elegido en el Draft 2025, es un corner con habilidad de jugar en cobertura individual y podría ser titular. En esa batalla interna, también aparece Mansoor Delane, seleccionado en el Draft de este año. Williams y Delane representan la renovación que necesita Kansas City para sostener el nivel de una defensiva que el año pasado fue la sexta mejor de la NFL, permitiendo apenas 19.3 puntos por partido.
New England Patriots: ¿Serán capaces de brindar protección a Drake Maye?
El año pasado, los Patriots ganaron la AFC, pese a terminar la temporada regular con 48 sacks permitidos, siendo la novena peor unidad en la liga. Un problema que persistió en los playoffs, donde Drake Maye fue capturado en otras 16 ocasiones, de las cuales 6 fueron en el Super Bowl LX. Proteger a Maye es la prioridad número uno en Foxboro.
En general, New England cuenta con mucha juventud en su línea ofensiva. Will Campbell tuvo problemas en su campaña rookie. Todo indica que el equipo seguirá confiando en su talento, aunque también dispone una nueva alternativa en Caleb Lomu, elegido en el pasado Draft. Podría competir al menos por ganar snaps como tackle izquierdo. La condición física de Alijah Vera-Tucker y Morgan Moses pueden marcar el camino, como también la adaptación de Jared Wilson, su nuevo centro.
Baltimore Ravens: ¿Cómo se llevará Lamar Jackson con un nuevo staff técnico?
Comienza una nueva etapa en los Ravens, con Jesse Minter como su nuevo entrenador en jefe. Aparte de Minter, también presentan a Declan Doyle, su nuevo coordinador ofensivo. Doyle es el tercer coordinador que tendrá Lamar Jackson, desde que se convirtió en el QB titular de esta franquicia, en 2019.
A diferencia de Greg Roman y Todd Monken, quienes llevan un amplio recorrido en la liga, Doyle tiene 30 años de edad y a nivel de coordinación ofensiva, solo estuvo un año bajo ese cargo con los Chicago Bears. Llega a Baltimore con la promesa de ser un confiable play-caller, pero también con la responsabilidad de potenciar a Jackson en el mejor momento de su carrera. Un desafío enorme para un coordinador que apenas comienza a construir su trayectoria.

Las Vegas Raiders: ¿Fernando Mendoza tendrá un entorno adecuado para su debut?
Al margen de lo que ha trascendido, después del fichaje del veterano Kirk Cousins, en algún momento de este 2026, tendrá que empezar a jugar Fernando Mendoza. No por nada fue la primera selección de los Raiders en el Draft. Es su flamante pieza y en quien confían a mediano y largo plazo. Ahora, ¿están bien armados en ofensiva?
Cuentan con Brock Bowers, uno de los tight ends de mayor proyección en la liga y con Ashton Jeanty, quien sumó 1.321 yardas y 10 TD's como rookie. Sin embargo, necesitan consolidar un buen grupo de receptores. Tre Tucker, Jack Bech y Dont'e Thornton Jr. tienen talento, pero no parecen ser convincentes. El desarrollo del cuerpo de receptores será determinante, ya sea para acelerar el crecimiento de Mendoza o para darle alternativas a Cousins, si finalmente es el elegido para iniciar la temporada como titular.
Philadelphia Eagles: ¿Cómo mantener una defensiva de élite pese a los cambios?
Los Eagles encaran este año con altas expectativas, como ha sido en casi toda esta década, donde han disputado dos ediciones del Super Bowl. Siguen contando con una amplia gama de playmakers, como Jalen Hurts, Saquon Barkley, DeVonta Smith, Jalen Carter, entre otros. No obstante, hubo cambios en este offseason que dejaron dudas en su defensiva, que ha sido uno de los pilares del equipo.
En la agencia libre, se fue Reed Blankenship, quien era su safety de confianza. Tras su partida, quienes podrían ocupar ese lugar son Andrew Mukuba, quien jugó 11 partidos como rookie o Markus Epps, quien fue suplente por gran parte de 2025. En el roster, también está Cooper DeJean, pero se espera que juegue más como slot corner. Llegó Riq Woolen, luego de ser campeón con los Seahawks. Registra buenos promedios de yardas permitidas (4.8 por target en 2025), pero son conocidos sus errores en coberturas individuales.
Dallas Cowboys: ¿Cómo transformar el talento individual en una unidad competitiva?
Los Cowboys acertaron al elegir a Caleb Downs en el Draft. Necesitaban un playmaker. Ahora, el desafío pasa por ensamblar una unidad defensiva competitiva. Entre jugadores talentosos, pero que no terminan de explotar y otros jugadores que arrastran lesiones, deben armarse si pretenden ser un equipo de alto nivel en la NFC.
Aparte de Downs, quien seguramente ocupará uno de los puestos titulares como safety, cuentan con Malachi Lawrence como pass rusher, además de Quinnen Williams y Kenny Clark en la línea defensiva. El punto débil está en el perímetro. DaRon Bland viene de un 2025 marcado por las lesiones, aunque proyecta ser titular. En los puestos de corner, pueden darse batallas internas. El rookie Devin Moore y el sophomore Shavon Revel Jr. tendrán que ganarse un puesto con Cobie Durant y Derion Kendrick, ambos llegados de los Rams.
Muchas de estas batallas internas pueden extenderse incluso hasta septiembre, cuando comience la temporada. Sin embargo, es durante los training camps donde cada proyecto comienza a tomar forma. En una NFL donde el margen de error es cada vez menor, la resolución de estas incógnitas puede marcar la diferencia entre un equipo con aspiraciones de pelear por el Super Bowl y otro que vuelva a quedarse en el camino.





