A medida que la temporada va avanzando, los partidos de la Semana 5 empiezan a definir lĂneas divisorias: quĂ© equipos responden a la adversidad, quĂ© oportunidades se aprovechan y cuĂĄles crisis emergen. Para esta previa, he decidido buscar tres partidos que proponen duelos de estilos algo diferentes entre sĂ, choques de juego terrestre contra juego aĂ©reo, equipos muy competitivos con un gran inicio de temporada y conjuntos que empiezan a sufrir mucho con las lesiones.
Este enfrentamiento entre San Francisco y Los Ăngeles es mĂĄs que una rivalidad regional: es un duelo que suele tener implicaciones divisionales importantes. Los 49ers llegan tras haber sufrido su primera derrota de la temporada, producto de pĂ©rdidas de balĂłn y una defensa que no logrĂł cerrar el juego tras haber aguantado durante casi todo el duelo frente a Jaguars. Por su parte, los Rams estĂĄn jugando mejor en defensa que en ataque, donde no encuentra efectividad en la red zone a pesar de ser capaces de recorrerse bien las primeras 80 yardas. Las primeras semanas han puesto de manifiesto algunas vulnerabilidades: para los 49ers, la ausencia de su pass rush de Ă©lite (afectada por la lesiĂłn de Nick Bosa) comienza a notarse; para los Rams, mantener consistencia ofensiva ante defensas top serĂĄ la prueba de fuego.
Una de las principales amenazas de los 49ers sigue siendo el juego terrestre y la versatilidad de McCaffrey. Las numerosĂsimas bajas del equipo de Kyle Shanahan en este lado del campo, ha dejado al equipo con una escasez de talento notoria a la hora de enfrentarse a defensas funcionales. Jennings y Pearsall no estĂĄn jugando al 100% y eso se nota en la capacidad para atacar por aire. McCaffrey le da posibilidades a Purdy para mover cadenas, pero la ofensiva minera termina mostrĂĄndose mucho mĂĄs previsible de lo normal en los esquemas de su head coach. El tight end Jake Tonges ha emergido como una buena soluciĂłn para un Brock Purdy al que se le vio algo oxidado el domingo pasado en su vuelta a la titularidad. Shanahan va a tener que buscar soluciones para enfrentarse a un front-4 muy poderoso como es el que presentan estos Rams, dado que algunos de estos nombres que os he contado podrĂan perderse el partido del jueves.
La fortaleza de esa defensa radica en sus cuatro hombres de vanguardia, con un Jared Verse que sigue creciendo después de tener un año rookie muy bueno. Sin embargo, la unidad de cornerbacks suele sufrir en el exterior. La baja de Akhello Witherspoon ha abierto un pequeño agujero en una unidad bien balanceada y que puede ser oportunista para provocar errores. Dicho esto, la presión que ejercen los cuatro de delante hace que el trabajo ahà detrås sea un poquito mås fåcil.

En la secuencia anterior, vemos una acciĂłn individual de Jared Verse de muchos quilates. Su primer paso es muy explosivo al snap, transforma velocidad en potencia para el primer contacto con el bloqueador y juega un excepcional club&swim move (golpea en el hombro del tackle izquierdo con su mano izquierda y evita el contacto pasando el brazo derecho por encima del rival). Con este movimiento tan rĂĄpido se deshace de su par y encuentra el camino libre para golpear a Jalen Hurts, provocando el sack y el fumble.
En el otro lado del campo, los Rams deben ser contundentes en su lĂnea ofensiva para dar un segundo extra a Stafford. Si esto sucede, Nacua y Adams van a tener oportunidades de hacer mucho daño a la secundaria de los 49ers. Es cierto que no estĂĄn siendo capaces de subir muchos puntos al marcador, pero el ataque de McVay puede mover bien el balĂłn hasta la red zone. Robert Saleh sigue haciendo un gran trabajo con su defensa, pero la baja de Nick Bosa ya se empieza a notar en una lĂnea defensiva que sigue teniendo cierto peligro en su juego.
En un partido que puede ser tan parejo, dadas las condiciones de localĂa y el impulso que estĂĄn cogiendo los Rams, la balanza podrĂa inclinarse ligeramente hacia Los Ăngeles, pero no descarto que los 49ers compitan hasta el final si minimizan errores y Shanahan le da espacios a McCaffrey.
San Francisco llega a este partido con rĂ©cord positivo, pero tras sufrir su primera derrota de la temporada en un duelo marcado por pĂ©rdidas de balĂłn y errores en equipos especiales. Desde 2019, los duelos entre estos equipos rara vez son de baja anotaciĂłn. En seis de los Ășltimos ocho enfrentamientos se han superado los 45 puntos totales, aunque podemos estar ante un partido algo diferente en cuanto a anotaciones.
Tampa Bay llega a Seattle con rĂ©cord 3-1 despuĂ©s de caer en casa contra el campeĂłn en un partido donde volvieron a tener una oportunidad final para, al menos, poder empatar el encuentro. Por el lado de Seattle, su plantilla ha cambiado drĂĄsticamente: los Seahawks han renovado su ofensiva, abandonado nombres largo tiempo asociados como DK Metcalf, Geno Smith y Tyler Lockett, y ahora estĂĄn buscando identidad con nuevas piezas, con un Jaxon Smith-Njigba jugando a un nivel estelar. Klint Kubiak, nuevo coordinador ofensivo, ha dado con la tecla desde el inicio. El juego de pase es muy eficiente con Sam Darnold, y la lĂnea ofensiva es muy contundente a la hora de abrir espacios para el juego terrestre. Walker y Charbonet estĂĄn jugando realmente bien, siendo dos jugadores con gran capacidad para anotar.
Frente a ellos estarĂĄ una de esas defensas que siempre se muestra eficaz y que sabe ajustar a lo largo de los partidos. Todd Bowles sigue siendo uno de los entrenadores que mĂĄs blitz juega y buscarĂĄ sacar de ritmo a Darnold mandando a uno o dos jugadores extra en el pass-rush. El rookie Benjamin Morrison, Jamel Dean y Zyon McCollum tendrĂĄn una dura prueba con Smith-Njigba y con sus rutas profundas en el exterior o en el interior.


En la secuencia de estas dos imĂĄgenes, vemos a Smith-Njigba convertir una big play atacando en profundo. Seattle forma con dos tight ends pegados a la lĂnea ofensiva y con dos receptores abiertos. Cuando se inicia el snap, el play action hace que los linebackers salten a la posible carrera. Darnold se queda el balĂłn y congela a los dos safeties dirigiendo sus ojos a la ruta interior del receptor contrario a Njigba. Cuando ese safety quiere girar caderas y correr para atrĂĄs persiguiendo a Ngijba, ya es tarde. La protecciĂłn a Darnold es muy buena, asĂ como el pase.
En el otro lado del campo, los esquemas defensivos de Mike McDonald (doble A-gaps, blitzes zonales o combinaciones de linebacker y safety) le estĂĄn dando muchos frutos. El front-7 es capaz de cambiar y de atacar al quarterback rival desde muchos puntos distintos de la defensa. Byron Murphy II es su principal arma, pero los veteranos Williams, Lawrence o Reed estĂĄn jugando con suficiente nivel para sumar en casi cada snap. Desde el blitz, McDonald buscarĂĄ el error de Mayfield, quien estarĂĄ muy pendiente del estado fĂsico de Goodwin y de Mike Evans (cuando escribo estas palabras aĂșn no se sabe si podrĂĄ participar el domingo, aunque parece muy complicado). AĂșn asĂ, serĂĄ otro receptor de Ohio St. (misma universidad y ex compañero de Njigba) quien se lleve el foco de la defensa Seahawk. Emeka Egbuka ha sido la sensaciĂłn ofensiva entre los rookies del mes de septiembre, convirtiĂ©ndose en el lĂder de un ataque que echarĂĄ mucho de menos a Bucky Irving, lesionado esta semana pasada. Sin Irving, el excelente juego de carrera de los Buccaneers se vera mermado y tendrĂĄ que ser White quien intente ayudar a Mayfield a mover cadenas.
Partido muy bonito, que no me quiero perder, entre dos conjuntos que realizan un gran football y que van a ser muy competitivos hasta el final de la temporada. El que se lleve el gato al agua, va a quedarse en una posiciĂłn envidiable dentro de su divisiĂłn, y tendrĂĄ que empezar a fijar sus objetivos de una manera superior a la que quizĂĄ estaba prevista hace un mes.
Washington tiene un rĂ©cord de 2â2, pero llega con dudas internas: Jayden Daniels y Terry McLaurin han estado lesionados y su disponibilidad genera interrogantes grandes en la ofensiva. Es muy posible que Marcus Mariota tenga que asumir nuevamente el puesto de titular. en ausencia de Daniels. Por si fuera poco, la defensa del equipo capitalino empieza a hacer aguas y promedia mĂĄs de 28 puntos recibidos por partido.
Los Chargers, por su parte, habĂan llegado invictos a la jornada pasada, pero cayeron sorprendentemente ante los Giants en un mal partido. AĂșn asĂ, siguen contando con potencial ofensivo importante y una defensa que busca recuperar un dominio que no vimos en el MetLife.
Para el equipo de Jim Harbaugh, lo principal es saber si puede contar con Mekih Becton en su lĂnea ofensiva. Este equipo estaba construido para dominar desde las trincheras y las lesiones le estĂĄn tirando por la borda ese plan, ya que se ha quedado sin Slater para toda la temporada y, ahora, ademĂĄs, perderĂĄ a Joe Alt para varias semanas. Frente a la gran lĂnea defensiva de Giants, Justin Herbert sufriĂł mĂĄs que en ninguno de los tres partidos anteriores, por lo que la producciĂłn en el juego aĂ©reo se resintiĂł. La buena noticia fue la explosiĂłn de su running back rookie Omarion Hampton, quien parece haberle cogido el ritmo ya a los profesionales. Si Harbaugh quiere dominar este encuentro, el juego terrestre debe ser bĂĄsico para los Chargers. Con Hampton centrando el esfuerzo defensivo de Commanders ahĂ, Herbert va a poder tener mĂĄs opciones de lanzar a su trĂo de receptores titulares, un grupo que compatibiliza muy bien su talento.
En el vĂdeo de arriba, vemos como Hampton anotĂł su touchdown de 54 yardas el pasado domingo. Los Chargers inician con un motion del wide receiver desde el backside para cambiar de lado, subir al segundo nivel y bloquear a uno de los safeties. A su vez, el guard izquierdo tambiĂ©n juega el pull hacia ese mismo lado para bloquear a uno de los linebackers y asĂ abrirle el camino a Hampton. Una vez que traspasa la lĂnea de scrimmage, el rookie acelera y hace fallar al otro safety, quien no puede coger un buen ĂĄngulo para placarlo, haciendo que el running back llegue hasta la end zone.
En el lado de Commanders, el problema es bastante claro. Mariota no es Jayden Daniels (lĂłgico) y su defensa estĂĄ recibiendo demasiadas yardas de pase. En los tres Ășltimos partidos, sus rivales han promediado casi 300 yardas de pase por partido, algo que dificulta y que exige mucho a Marcus Mariota a la hora de poner puntos en el marcador. AdemĂĄs, entre su problema con el contrato y las lesiones, McLaurin no ha podido aportar casi nada en el primer mes de competiciĂłn. Sin sus dos mejores jugadores de ataque, y recibiendo tantas yardas y puntos en defensa, el castillo termina cayĂ©ndose. AdemĂĄs, la imparable marcha que han impuesto los Philadelphia Eagles hacen muy complicada la lucha por la NFC Este, dejando a los de Dan Quinn en una situaciĂłn difĂcil de cara al siguiente mes. Las pĂ©rdidas de balĂłn es otro problema acuciante en el equipo capitalino y algo a reducir en este encuentro, ya que se enfrentan a uno de los equipos que mĂĄs cuidado del ovoide tiene.
La temporada de Commanders estaba destinada a otra cosa, pero, de momento, y dada la lesiĂłn de Daniels, ese objetivo parece algo mĂĄs lejano. Por su parte, y tras la inesperada caĂda frente a los Giants, los Chargers quieren seguir sumando victorias para mantener a los Chiefs alejados en la clasificaciĂłn. Si se llevan el duelo, los Chargers volverĂĄn a ser considerados como uno de los grandes de la liga en este 2025. Si caen, las mismas dudas de siempre volverĂĄn a aparecer.





