Joe Burrow está de vuelta. Una magnífica noticia para todos a quienes nos encanta este deporte. El 9 de los Bengals inició la temporada con 254 yardas por aire y 1 TD, pero probablemente la mejor estadística es que solo sufrió una captura en todo el partido. Y es que es pivotal para las aspiraciones en Cincinatti que Burrow se encuentre protegido y en óptimas condiciones durante toda la campaña. A pesar de la protección, el QB se reportó con molestias en la espalda, aunque se espera que esté disponible para este encuentro.
Enfrentarán a la que, a priori, partía como una de las mejores defensivas del campeonato. Una premisa difícil de sostener cuando enfrentas a Josh Allen, quien estrenó 100 yardas de conexión aérea con DJ Moore, una de las nuevas piezas de este ataque. Sumado a otras 130 yardas generadas por Dalton Kincaid y ya podemos hablar de una defensiva que sufrió en la secundaria. Josh Allen consiguió también 2 TDs por tierra y lograron anotarle 36 puntos a los Texans. El ataque de Houston funcionó, también con nuevas armas, en un David Montgomery que consiguió 60 yardas y un par de TDs, además de tener de vuelta una brillante versión de Nico Collins. Se mantuvieron en la pelea hasta que la defensiva de Buffalo le arrancó el balón a CJ Stroud para sellar la victoria.

Estos antecedentes nos dejan un duelo muy interesante para este domingo, no solo por ver si la ofensiva de los Bengals será capaz de causarle el mismo daño a Houston que ya hicieran los Bills, sino también medir el potencial de la ofensiva de Texans ante una defensiva de Cincy que lució muy sólida en su estreno ante los Bucs. Ya hablábamos en previas de cómo esta unidad parecía una de las grandes mejoras para Bengals esta campaña, también con la incorporación de Dexter Lawrence, y fueron capaces de demostrarlo en un primer partido en el que lograron contener a Baker Mayfield, Emeka Egbuka y Bucky Irving.
Si Houston vuelve a permitir yardas por aire, si Joey B conecta con Mike Gesicki de la forma en que lo hizo en semana 1 y si la defensiva no es capaces de forzar pérdidas de balón o de ponerle presión al QB, los Texans podrían comenzar la temporada 0-2. Cincinnati necesitará parar la carrera del 4to mejor juego terrestre en semana 1 (PFF) y demostrar que la mejoría defensiva será una constante. Si Bengals logra contener el ataque de Houston, podrían arrancar con dos victorias clave para poder pelear una difícil AFC Norte.





